Septiembre 8, 2006 a 12:03 pm (Al gusto, Comer con los ojos, Libros)
Para quien no conoce el juego que lleva este nombre una rápida explicación: consiste en un tablero en donde se van colocando fichas que contienen individualmente letras para ir formando palabras. La gracia está en que tienes que usar letras que ya esten en el tablero en la palabra que quieras formar. Algo similar a los crucigramas, pues.
Hoy en plena clase de cocina, mostrando a los estudiantes como desvenar un camarón, no pude evitar recordar, y comentar, la agilidad de mi antigua compañera de estudios (y de risas y largas conversas) Marisabel, prestidigitadora del destripado del susodicho.
Ya en el “privado” de mi mente y la calle sonreí de las bromas que soliamos gastarnos por su “inmensidad corporal” y “mi pequeñez de alma” (en la escuela me trataban de rata pa´bajo). Esto me llevó a pronunciar “Mafalda”, nombre que aun no entiendo porque asocio con las personas corpulentas, tan asiduas a los sancochos y condumios similares. Caminé unos pasos y me encontré en la librería más cercana escudriñando que encontraba del bueno de Quino y sorpresa!!
Si bien es algo viejo (1980) no le conocía: “A la buena Mesa“. De allí la ilustración….

Y fué cuando apareció la Negra Taymí… una ya perdida, de la vista más no así del corazón, amiga cubana que un buen día me sorprendió con su tristemente graciosa historía del lechoncito que mantenían oculto en casa (si los pillaba la policia o algún vecino de los CDR, adiós-adiós) para poder criarlo y comérselo en Navidad y que resultó siendo tan querido que no pudieron hacerlo.
En este scrabble de mi mañana, tan signado por la cocina, alguién me podría explicar como llegué de Mérida, previa escala en Barquisimeto, a la Habana?
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Agosto 7, 2006 a 8:24 am (Comer con los ojos, Libros)
El pasacasa, el más hermoso, el indiano aristoso o el blanco de plata…
Todos epítetos sonoros con los que Angel Muro, en su célebre “El Prácticón“, nombra al arroz, igualmente amado por unos e ignorado por otros. De allí este hermoso poema que a continuación transcribo, con venia virtual a su autor:
“Arrós en fesols y naps” (Valenciano Vulgar)
Per l´horta, tocant migdía, plens de infantil alegría, dijosos y satisfets, tornaven a la alquería dos pobres femarets.
L´un y l´altre, al escoltar les dotse, que en só de queixa els crivaden a la llar, tingueren una mateixa idea: la del dinar.
Lo més menut, que li guanya al altre que l´acompanya en vivor, li digué així: “Si fores lo rey d´Espanya, ¿qué dinaries tu huí”.
Alsant lo front ple de arraps, y soltant la llengua pronta, li contestá: “¿Pues no hu saps? quina pregunta més tonta!… arrós en fesols y naps”.
“¿Y tú?” –afegí lo major, lo menut llansá un suspir, y torcantse la suhor, li replicá: “¿Qué he de dir, si tu has dit ya lo millor?”.
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Julio 21, 2006 a 6:48 pm (Comer con los ojos, Libros)
Así llego J. ese día, con la mirada pegada el suelo pero tomando el aire que necesitaba para hacer lo que “debía”: regañar a un amigo. Una llamada de atención mas obligada por el cambio de status que por convencimiento propio.
Y ese fué el detonador para conversar dos días después con él sobre las amistades dentro de la cocina, lo que pienso sobre ellas y la preferencia particular de tener “buenos enemigos” a tener “condescendientes amigos”. Castaneda me lo dejó muy claro, junto con otro panita que mientan Las 48 Leyes del Poder.
Asumir un rol es en gran parte tener muy claro cuales son los riegos, y si no se posee los zapatos para andarlos, pues hay que salir de compras, y con una visión bastante amplificada, no circunscripta nada más a cuatro hornillas y un cajón oscuro que cocina tonta pero efectivamente.
Si el juego es ser Sous Chef es asumirse como “el relleno del sandwich”, al que muchas veces presionan de ambos lados para poderlo comer!! J. tiene un largo camino, y aparte de los anteriormente nombrados, El Lider del Futuro completa la tríada, junto con una buena provisión de agua, a llevar en la mochila.
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